- Renfe e Iryo suspenden las indemnizaciones por retrasos alegando «causas ajenas», dejando a miles de usuarios desprotegidos.
- UNAE denuncia que las operadoras intentan eludir el Reglamento (UE) 2021/782 al calificar fallos de infraestructura como «fuerza mayor».
- La Federación insta a los consumidores a reclamar formalmente para forzar un ajuste de precios acorde a la calidad real del servicio.
Madrid, 2 de febrero de 2026.— La situación del transporte ferroviario de alta velocidad en España ha llegado a un punto crítico. Lo que se promociona y cobra como un servicio «Premium» de alta velocidad se ha convertido, en la práctica, en un trayecto de velocidad reducida debido a las limitaciones impuestas por Adif tras los recientes problemas en la infraestructura.
Desde la Federación UNAE, denunciamos que los usuarios están soportando tiempos de viaje significativamente mayores sin que esto se traduzca en una bajada de los precios. Al contrario, las operadoras han endurecido sus políticas para blindar sus beneficios y evitar compensar a los afectados.

Un «cerrojazo» a las indemnizaciones y la normativa europea
Desde el pasado 31 de enero, Renfe e Iryo han modificado sus condiciones de compromiso de puntualidad: ya no indemnizarán los retrasos derivados de las limitaciones de velocidad en la vía. Las compañías se escudan en que son cuestiones ajenas a su gestión operativa y a las limitaciones de velocidad impuestas por ADIF..
Sin embargo, desde la Federación UNAE recordamos que el Reglamento (UE) 2021/782 protege al viajero por encima de los intereses comerciales de las empresas. Aunque las operadoras intenten que son cuestiones ajenas a su voluntad por las restricciones impuestas por ADIF para no pagar, la jurisprudencia europea es clara: las deficiencias en la infraestructura o el mantenimiento de las vías no son eventos extraordinarios (como catástrofes naturales o sabotajes), sino riesgos inherentes al servicio ferroviario. Por tanto, deben ser indemnizados con, al menos, el 25% del billete si el retraso supera los 60 minutos y el 50% si supera los 120 minutos, tal como marca la ley comunitaria.

Medidas paliativas: Luces y sombras
Si bien el Gobierno ha lanzado el Abono Único 2026 para paliar el coste del transporte, estas medidas dejan en el olvido al viajero de larga distancia, que sigue atrapado en tarifas dinámicas muy elevadas por un servicio degradado.
- Avant y Media Distancia: Se mantienen, de momento, los descuentos del 50%, un alivio necesario para el viajero recurrente que la Federación UNAE valora positivamente.
- Ouigo: Actualmente es la única operadora que mantiene su compromiso original, cosa que también valoramos positivamente mientras se mantenga.
El poder del consumidor: ¿Por qué hay que reclamar?
Instamos a todos los pasajeros afectados a no aceptar de forma pasiva las respuestas automáticas de las operadoras. La reclamación masiva es la única herramienta de presión real para provocar un cambio tarifario:
1. Fuerza colectiva: Si el volumen de quejas es masivo, el Ministerio y las operadoras se verán obligados a ajustar los precios a la «velocidad real».
2. Transparencia: El consumidor tiene derecho a una reducción del precio si el servicio prestado no se corresponde con el contratado (AVE vs. tren convencional).
3. Hacer valer la ley: El derecho a indemnización por retrasos de más de una hora es irrenunciable según el marco europeo, independientemente de lo que digan los nuevos reglamentos internos de las compañías.
Desde la Federación UNAE entendemos que el ciudadano no debe pagar el coste del déficit de mantenimiento de las vías, puesto que ya está sufragando dicho mantenimiento con sus impuestos. Si el tren es más lento, el billete debe ser más barato.
