UNAE respalda a los productores españoles ante la suspensión de las importaciones de carne de Brasil

La Federación se suma al apoyo expresado por las principales organizaciones del sector y defiende que los productos importados ofrezcan garantías equivalentes a las exigidas a los alimentos producidos en Europa

Madrid, 7 de septiembre de 2026.– La Federación UNAE valora positivamente la decisión de la Unión Europea de suspender, desde el pasado 3 de septiembre, la autorización de entrada de determinados animales y productos de origen animal procedentes de Brasil, ante la falta de garantías suficientes sobre el cumplimiento de las normas europeas relativas al uso de determinados antimicrobianos.

La medida afecta, entre otros productos, a la carne de vacuno y se enmarca en la aplicación de las exigencias europeas previstas en el artículo 118 del Reglamento (UE) 2019/6, sobre medicamentos veterinarios, que establece restricciones al uso de determinados antimicrobianos en animales productores de alimentos.

Entre otras disposiciones, la normativa europea prohíbe utilizar antimicrobianos para promover el crecimiento o aumentar el rendimiento de los animales y restringe el empleo de determinados antimicrobianos considerados de especial importancia para el tratamiento de infecciones en las personas.

Una cuestión de seguridad alimentaria y salud pública

UNAE considera importante trasladar a los consumidores un mensaje de rigor y tranquilidad: la decisión europea no significa que toda la carne brasileña sea insegura ni que se haya demostrado que los productos comercializados anteriormente hayan causado daños a la salud.

La cuestión es diferente. La Unión Europea exige a los países terceros que quieran exportar determinados animales y productos de origen animal que puedan demostrar que sus sistemas de producción y control ofrecen garantías compatibles con las exigencias establecidas por la legislación comunitaria.

Esta política se relaciona además con uno de los principales retos actuales de la salud pública: la resistencia a los antimicrobianos, que puede reducir la eficacia de determinados tratamientos frente a infecciones.

La utilización de antimicrobianos en animales productores de alimentos constituye uno de los factores que pueden contribuir a la aparición y propagación de resistencias bacterianas. Por ello, la reducción de su utilización cuando no sea necesaria constituye un elemento relevante dentro de las estrategias internacionales de lucha contra la resistencia a los antimicrobianos.

UNAE defiende unas reglas equivalentes para todos

Para la Federación UNAE, la apertura comercial y los acuerdos internacionales no deben traducirse en una reducción de las garantías exigidas a los alimentos que llegan al consumidor europeo.

Los consumidores deben poder confiar en que los alimentos producidos dentro de la Unión Europea y los importados desde terceros países ofrecen garantías equivalentes de seguridad, control y trazabilidad.

UNAE considera, por tanto, positivo que la Unión Europea mantenga un sistema basado en la acreditación de garantías, certificaciones oficiales y controles establecidos por la legislación comunitaria, incluidos los controles en frontera y, cuando proceda, las correspondientes verificaciones y análisis.

La Federación considera especialmente importante que estos controles sean eficaces, transparentes y basados en criterios científicos, evitando tanto situaciones de alarma injustificada entre los consumidores como posibles diferencias de trato entre productores europeos y productores de terceros países.

UNAE se suma al apoyo del sector cárnico español

La Federación UNAE quiere expresar públicamente su apoyo a la iniciativa y al posicionamiento manifestado por las organizaciones representativas del sector cárnico español ante la suspensión de las importaciones procedentes de Brasil.

En este sentido, UNAE se suma al apoyo ya trasladado por:

  • Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE).
  • Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (ASOPROVAC).
  • Cooperativas Agroalimentarias de España (CAE).
  • Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (CESFAC).
  • Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (FECIC).
  • Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).
  • Unión de Ganaderos de Vacuno (UGAVAN).

UNAE considera que la posición expresada por estas organizaciones pone de manifiesto una cuestión especialmente relevante desde la perspectiva de los consumidores: las exigencias aplicables a los productos alimentarios comercializados en la Unión Europea deben garantizar un nivel equivalente de seguridad y protección con independencia de su país de origen.

La Federación quiere aprovechar esta circunstancia para expresar también su apoyo a los productores y ganaderos españoles, que desarrollan su actividad sometidos a un marco regulatorio europeo exigente en materia de seguridad alimentaria, medicamentos veterinarios, trazabilidad, bienestar animal y protección del medio ambiente.

UNAE considera razonable que quienes producen dentro de la Unión Europea no tengan que competir en el mercado interior con productos procedentes de sistemas productivos sometidos a requisitos diferentes cuando la equivalencia de sus garantías no haya sido suficientemente acreditada.

Para la Federación, defender al productor español y defender al consumidor no son objetivos contrapuestos. Por el contrario, ambos intereses convergen en la necesidad de garantizar alimentos seguros, sistemas de producción responsables, información transparente y unas condiciones de competencia equilibradas.

Información y transparencia para el consumidor

UNAE recuerda que la suspensión constituye una medida regulatoria vinculada al cumplimiento de los requisitos establecidos por la normativa comunitaria y que la situación puede modificarse si Brasil aporta las garantías necesarias y demuestra el cumplimiento de las exigencias europeas.

Por ello, la Federación considera importante que las decisiones sobre las importaciones de alimentos se adopten mediante procedimientos de evaluación y control transparentes, con base en la evidencia científica y la normativa europea, y que los consumidores reciban información clara sobre sus motivos y alcance.

UNAE considera que el objetivo debe ser inequívoco: garantizar que todos los alimentos que llegan al mercado europeo cumplen las exigencias de seguridad establecidas por la legislación comunitaria, independientemente de su país de origen.

La Federación seguirá defendiendo una política alimentaria basada en la seguridad, la evidencia científica, la transparencia, la trazabilidad y la protección de los consumidores, al tiempo que reivindica unas condiciones de competencia justas para los productores españoles.

Con esta posición, UNAE se suma a la voz de las organizaciones del sector en defensa de unas reglas de competencia justas y de unas garantías equivalentes para todos los alimentos comercializados en el mercado europeo.

Defender al consumidor también significa defender un modelo alimentario basado en la seguridad, la calidad, la trazabilidad y unas condiciones de producción y competencia equilibradas.

Federación UNAE